Sé que no
son la mayoría; pero que haya un par, ya me parecen muchos, quizás hasta
demasiados.
He oído y
leído a jóvenes y no tan jóvenes, minimizar, cuando no despreciar, la vida de
los viejos ante esta tragedia que nos ha atropellado y se ceba en los más
débiles.
Me cuesta
entender esa actitud de menosprecio, esa indiferencia ante la muerte de los que
ya no son bellos ni feraces cuando al menos debiera quedar un poso de gratitud
hacia esos seres mermados y achacosos que prodigaran ternura, indulgencia, sobornos
y refugio en sus respectivas infancias.
He sido
niño y joven, y sé que estos ven a los ancianos ajenos a su entorno emocional,
en clave de límites, juicios o reproche.
Son los otros mayores, los que son desafectos
al bullicio; los que invaden el campo de juego de la acera, con su lenta y
torpe insolencia de obstáculo móvil.
Los
decrépitos somos quisquillosos y cascarrabias a fuerza de doler aquí y allá; de
asistir perplejos al desvanecimiento de fuerzas y placeres y sumar temores cada
día. Vislumbrar el fin de lo único que conocemos, no predispone a la euforia.
Soy un
afortunado, porque no soy suficientemente añoso; no he vivido las tragedias por
las que pasaron muchos de los que nos han dejado en este par de meses eternos.
Son miles
de personas esforzadas que se abrieron paso en la vida a través de guerras, hambrunas y tortazos, y aún les quedaron fuerzas para pavimentar con su piel y
con sus huesos, las avenidas a nuestra sociedad satisfecha y sin piojos.
Les ha
tocado sufrir una vez más; sus cuerpos cansados no han soportado el embate del
progreso de las comunicaciones y la imprevisión, ante un jinete del Apocalipsis
de ojos rasgados.
Hablar
con ligereza de su aciago final tras habernos dado todo, es de pésimo pagador; una
moneda turbia que debiera avergonzarnos de que cotice en cualquiera de
nosotros.

Lindísimo. Crudo, triste y muy real. Siempre con las mejores palabras para transmitir tus ideas, me encantó como todo lo que escribes y haces.
ResponderEliminar¿Qué decir? Conocía la calidad de tu ficción, pero hasta ahora no había leído tu opinión. No me extraña que expreses ambas con la misma calidad. De paso estoy totalmente de acuerdo con el contenido.
ResponderEliminarMuchas Gracias Susana y Fernando por vuestras amables palabras.
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