sábado, 11 de septiembre de 2021

Fin del recorrido

 

 

Suelo hacer durar mis espacios un año y medio, luego lo cierro; y si me naciera la necesidad de seguir haciéndome exterior, abriría otro que duraría otros dieciocho meses. También sería con nombre supuesto, porque como habréis podido intuir, no me llamo Fénix Granda, aunque haya sido habitado por él en este lapso de seis estaciones.

Por personalidad y neurotransmisores, no siempre estoy en disposición de comunicarme con el mundo de ahí fuera; de contar mis percepciones, filias, fobias o visiones, y compartirlas como quien lanza una botella al mar.

Me son más propicios los solsticios y ando por la vida saltándome equinoccios, entre entusiasmos y pesadumbre.

En estos últimos tiempos ha habido grandes pausas en las entradas de este blog que hoy termina; malestares diversos y las complicaciones que tiene la vida de cualquier persona, me han apartado de la tarea de dejar una huella anónima para quien quiera seguir el rastro de mis pensamientos, invenciones y devaneos de “escribidor” (la palabra escritor me queda demasiado grande para el ingenio y la gracia literaria que atesoro).

Me gusta mucho leer, y creo que tengo una promisoria carrera de lector, ahora que no tengo vida laboral más allá de las labores de intendencia; considero indispensable conocer autores diversos para juntar la munición necesaria para cuando llegue el momento de transmitir las vivencias que uno quiere comunicar a otros.

 

Hay varios autores que han dejado en mí una fuerte impresión recientemente: Mircea Eliade, Emil Cioran o Salvador Pániker (gracias a Juanan Urkijo) se han sumado a mi galería de ídolos literarios de siempre: Fernando Pessoa, Antonio Machado, Juan José Millás, Miguel Hernández o Miguel Delibes; aunque la lista sería mucho más larga y no quiero aburriros con un catálogo de mis preferencias en lo que hace a la palabra escrita.

He escrito para vosotros si tuvisteis la generosidad de abordar mis desatinos; pero en realidad sólo he puesto en una pantalla lo que escribía para mí, para ver la forma, la silueta y la apariencia de lo que se cuece en mi interior.

Gracias a todos los que me habéis dedicado parte de vuestro tiempo a mis escritos. Hasta siempre.

3 comentarios:

  1. Espero encontrarte en otras escrituras
    Coincido en que escribes para ver tu reflejo. Terapia muy saludable.
    Un beso. Yusi

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  2. Faltaron puntos suspensivos, que desaparecieron mágicamente...
    El mensaje era
    Espero encontrarte en otras escrituras...
    Coinido en que escribes para ver tu reflejo...terapia muy saludable.
    Un beso. Yusi

    ResponderEliminar
  3. ¡¡¡No cierres o avisa cuando reabras!!!

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